Leyenda negra

Cabrera es una figura histórica en el que convergen rasgos de leyenda: heroicidad, ingenio, generosidad, astucia, crueldad... inmerso en una España desmembrada. Fue reverenciado como un mito viviente, con el cuerpo cosido a terribles cicatrices. Su leyenda empieza ya en vida, en el campo de batalla y en medio de los combates, de donde siempre salió airoso; excepto cuando fusilaron a su inocente madre, que inicio su sed de venganza, con la famosa frase "veréis correr ríos de sangre por las montañas".

En 1846, Wenceslao Ayguals, dolido de la victoria de Cabrera sobre la Milicia de Vinaros, escribió el libro "Cabrera, El Tigre del Maestrazgo", que dio origen a la leyenda negra y a su famoso apodo. Fue una venganza por la muerte de su hermano y porque oficiales y prisioneros fueron ejecutados, "no tanto porque se hacía la guerra a muerte, sino por las crueldades cometidas con nosotros", según parte de Cabrera. Esta ola de terror recorrió toda la nación e incluso Europa, extendiendo la fama de Cabrera y convirtiendo su nombre en sinónimo de sanguinario y cruel.

Cabrera es un personaje de leyenda que para algunos es negra y para otros es noble y soberbia. En todo caso a nadie deja indiferente.

"Su crueldad es contra el género humano porque no se le somete de golpe". (B. Perez Galdós)

"Cabrera corriendo de victoria en victoria hasta caer extenuado. Y este hombre vivía, le habían visto con sus ojos y era a la vez un hombre de carne y hueso, un héroe de otro mundo, un Cid vivo que había de volver el mejor día con su caballo, para resucitar el mundo". (Miguel de Unamuno)

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